Breve historia del tranvía en Buenos Aires
La Ciudad de Buenos Aires contó en el año 1863 con su primer servicio de tranvías -traccionados por caballos- como complemento del servicio ferroviario.
Más tarde, durante 1870, comenzó a ser parte del servicio urbano de transporte en la ciudad. Ese fue el año en que terminó la Guerra contra el Paraguay (para algunos la Guerra de la Triple Alianza y para otros de la Triple Infamia, con la muerte de Solano López y sus últimos valientes en Cerro Corá). También, el año de la epidemia de fiebre amarilla en Buenos Aires (que diezmó a una parte importante de su población).
Recién en abril de 1897 (el día 22) circula el primer tranvía eléctrico en la Ciudad. En 1907 comenzaron a unir localidades del Gran Buenos Aires con la Ciudad de Buenos Aires y también comenzaron a circular en el interior, en particular en la ciudad de La Plata.
Todas las líneas estaban en manos de diferentes empresas privadas, cada una se diferenciaba por sus propios colores. A mediados de la década de 1910 ya se fabricaban tranvías en Argentina. Sus modelos fueron adoptados por otras ciudades del interior y del exterior del país.
El tranvía se utilizaba tanto para el servico de pasajeros como el de carga -los famosos tranvías cerveceros de 1905 a 1962-, graneleros y fúnebres. En algún período existieron unidades de lujo que se utilizaban en actos especiales y también para el paseo mediante alquiler.
La Corporación de Transportes de la Ciudad de Buenos Aires, en 1939, durante la denominada "Década Infame" se constituyó en una empresa mixta, con todos los diferentes medios de transporte de la ciudad.
En el año 1950 durante el primer gobierno del Presidente Juan D. Perón, se nacionaliza totalmente la empresa y pasa a denominarse "Transportes de Buenos Aires-TBA" que seguía incluyendo a los distintos medios, herramienta que permitía poner en práctica una política para el transporte urbano con sentido social y racional.
Conviene recordar que en esa década del '50 también circulaban otro tipo de unidades de transporte urbano, los "trolebuses" accionados a energía eléctrica y no contaminantes del medio ambiente.
Años después y durante el gobierno del Presidente Arturo Frondizi (1958-1962) se toma la decisión de desarticular el sistema de transportes en la Ciudad de Buenos Aires, sus alrededores y otras ciudades del país y entregar los servicios a la explotación privada, pero fundamentalmente, se decide la desaparición del servicio tranviario y en gran medida el de trolebuses y se los "cambia" por unidades accionadas por motores de combustión interna (nafta y gas-oil).
Son los años en que además y por mandato de organismos multilaterales de crédito y acuerdo de gobernantes nacionales se comienza a desmantelar el transporte ferroviario en manos del Estado Argentino que contaba con más de 35.000 km de vías férreas (Plan Larkin).
Ese proceso culminará varios años después con la descapitalización social de los argentinos a través de las "privatizaciones" de empresas del estado llevadas a cabo durante el gobierno del Presidente Carlos S. Menem (1989-1999) en la época del "pensamiento único y neoliberal" y con la pérdida consecuente de la soberanía en lo económico y en lo político y sus consecuencias sociales.
El 19 de febrero de 1963, por última vez los tranvías recorrieron la Ciudad de Buenos -pertenecían a las líneas 38 y 20-. En el Gran Buenos Aires, el 31 de diciembre de 1964, dejó de funcionar el último servicio, que hacía el recorrido de Lanús a la Ciudad Buenos Aires, según se informa en el diario Clarín de Buenos Aires.
En la Ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, el servicio que había comenzado en 1907 tuvo su último recorrido en el año 1966.
Actualmente muchas ciudades del mundo tienen el servicio eléctrico de transporte y varias de ellas reinstalaron y adecuaron servicios que habían también cancelado. Lo hacen en pos de una mejor calidad de vida para sus habitantes presentes y futuros.
Domingo Merlino